Uzmán Ibn Afán, Al-lah esté complacido con él, cuando se detenía a ver una tumba, solía llorar hasta mojársele la barba. Se le dijo: “Piensas en el Paraíso y en el Infierno y no lloras, ¿sin embargo sí lloras al ver una tumba?” Él respondió que lloraba porque oyó al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, decir que la tumba es la primera estación de la vida del más allá. Si la persona se salva de la tumba y supera sus pruebas, dureza y castigo, todo lo que sigue será más fácil y cómodo, porque de haber tenido alguna falta esta se habría expiado con la tortura de la tumba. Sin embargo, si no se salva de la tumba, no supera su castigo, ni expía sus faltas en ella, quedándole aún pecados por los que habrá de ser castigado, lo que sigue será más grave y duro, ya que la tortura del Fuego es más severa.