El Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, dijo que el creyente tendrá en el Jardín una ‘jaima’ como una sola perla hueca y de una altura celestial de sesenta millas. En ella tendrá esposas, a las que visitará. Y no se verán entre ellas. Al-lah es quien mejor conoce su capacidad, la belleza de sus habitaciones y la forma que en que se ocultan unas de otras.