La gente del Paraíso que cuente con menos patrimonio y que se halla en lo más bajo del Paraíso, todos sus deseos serán cumplidos. Al-lah les dirá: “Desea”, y aunque el siervo haya deseado todos sus deseos, Al-lah, El Altísimo, le dice: “Tienes lo que has deseado y su doble”. Eso es un aumento, favor y recompensa de Al-lah el Altísimo hacia su siervo.