El Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- solía suplicar con estas grandiosas palabras que engloban la súplica del perdón de Al-lah, El Altísimo, por todas los pecados y faltas, independientemente de su forma y manera. Además de lo que contiene esta súplica de humildad y entrega entre las Manos de Al-lah, El Altísimo. Así pues, lo más beneficioso para el musulmán que suplica a Al-lah utilizando este ruego, para con ello seguir el ejemplo del Mensajero -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-.