El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara diferentes formas de gastos y los ordena según su nivel de obligatoriedad, en caso de que coincidan diferentes necesidades, por orden de importancia. Informa que el dinero que reporta una mayor recompensa es el que el musulmán gasta en aquellos que tiene la obligación de mantener, como la esposa y los hijos. Después, el que gasta en monturas preparadas para el combate militar en la causa de Al-lah. Posteriormente, el que gasta en sus compañeros y amigos que combaten en la causa de Al-lah.