La suplica que más repetía el Mensajero de Al-lah la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, es decir con más frecuencia, era: (¡Tú que transformas los corazones!) es decir que los cambia a veces a la obediencia y aceptación y otras veces al pecado y la indiferencia, (afirma mi corazón en tu religión) es decir haz que mi corazón este firme en tu fe, que no se aleje de la religión, la firmeza y el camino recto.