El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— ordena mencionar el nombre de Al-lah al entrar en la casa y antes de comer. Si la persona dice «bismil-lah» al entrar y antes de comer, el Demonio les dice a sus ayudantes que no pueden pasar la noche ni cenar en dicha casa porque su dueño la ha protegido contra ellos al mencionar el nombre de Al-lah el Altísimo. No obstante, si la persona no menciona el nombre de Al-lah ni al entrar en su casa ni antes de comer, el Demonio informa a sus ayudantes de que han conseguido un refugio y cena en dicho lugar.