El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara que el baño del viernes es altamente recomendado, casi al nivel de ser obligatorio, para todo varón musulmán púber que tiene la obligación de rezar en congregación el viernes. Asimismo, debe limpiarse los dientes con un «siwak» o algo similar y debe perfumarse con cualquier fragancia agradable.