La compañera Um 'Atiyya —que Al-lah esté complacido con ella— informa que las mujeres en el tiempo del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— no tenían en consideración el flujo vaginal que tiende a ser oscuro o amarillento tras ver la señal de purificación tras la menstruación, y no dejaban de rezar ni ayunar por ello.