El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa sobre la excelencia de pasar en adoración la Noche del Decreto (laylatul qadr), la cual tiene lugar durante las últimas diez noches de ramadán. A quien se esfuerce dicha noche en rezar, suplicar, recitar el Corán y recordar a Al-lah, crea en ella y en sus virtudes descritas y anhele con su acción la recompensa de Al-lah —enaltecido sea—, sin pretender que los demás hablen de él ni buscando la fama, le serán perdonados sus pecados anteriores.