El Mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- mencionó en este hadiz algunos pecados capitales considerados los mayores, estos son: asociar otros a Al-láh en su adoración y servidumbre. Este es el peor de todos los pecados. Asimismo, perder la esperanza en Al-láh, porque eso supone pensar mal de Él e ignorar la inmensidad de su clemencia. De igual modo, sentirse impune de los designios de Al-láh hasta que Él lo sorprenda. El objetivo de este hadiz no es ofrecer una lista exclusiva de pecados capitales ni decir que estos son los únicos, ya que pecados capitales hay muchos. El objetivo es más bien distinguir los peores de todos.