El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— advierte a su comunidad contra la realización de ciertas prácticas diciendo que quien incurra en ellas "no es de nosotros". Se incluyen: En primer lugar, quienes realizan augurios o se dejan llevar por ellos. Se refiere a soltar un pájaro para saber qué hacer al emprender una acción, como un viaje, una transacción comercial, etc. Si el ave volaba hacia la derecha, la persona se volvía optimista y hacía lo que deseaba; pero, si volaba hacia la izquierda, se volvía pesimista y desistía de su acción. Hacerlo no está permitido, como tampoco lo está pedir a alguien que lo haga en tu lugar. También incluye el pesimismo sobre cualquier asunto, ya sea audible o visible, a través de pájaros, animales, personas con capacidades diferentes, números, días, etc. Segundo, los videntes y quienes recurren a las videncias. Quien afirme tener un conocimiento de lo oculto a través de los astros u otros elementos o acuda a quien pretende tenerlo, como un adivino o vidente, y crea en lo que dice en su presunción de conocer lo oculto habrá rechazado el mensaje revelado a Muhammad —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—. Tercero, los hechiceros y quienes recurren a los hechizos. Se refiere a quien hace algún conjuro o se lo encarga a otro para beneficiar o perjudicar a alguien, o realiza un nudo en un hilo y lo hechiza recitando algunas palabras prohibidas y luego sopla en él.