El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— notifica que, si Al-lah quiere el bien para algún siervo Suyo creyente, lo pone a prueba en su salud, su riqueza o su familia, debido a que el creyente se refugia en Al-lah a través de sus plegarias y consigue expiar sus pecados y elevarse en grados.