El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informó que no dejó una peor prueba difícil para los hombres que las mujeres. En el caso de que la mujer sea un miembro de la familia, el hombre puede seguirla en algo que contradiga la legislación islámica; y si es una extraña, puede interaccionar y quedarse a solas con ella con todos los males que ello puede acarrear.