Se le preguntó al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— por una acción que llevara a entrar al paraíso o por la acción que más ama Al-lah. Y el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— respondió a quien preguntaba que incrementara sus postraciones en la oración, puesto que, cada vez que se postraba ante Al-lah, Él le elevaba un grado y le perdonaba un pecado.