El Profeta de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informó que esta vida y lo que hay en ella son placeres que perecen con el tiempo, y que el mejor de ellos es una esposa virtuosa: aquella que da felicidad al verla, obedece a su marido y, en ausencia de este, le es leal y cuida de sus bienes.