El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara que, entre los modales obligatorios para quien asiste al sermón del viernes, está el escuchar al imam para reflexionar sobre la exhortación; y quien hable durante el sermón del imam, aunque diga lo mínimo posible, como «calla y escucha», a algún presente se verá privado de la gracia de la oración del viernes.