'Aisha, la madre de los creyentes —que Al-lah esté complacido con ella— cuenta algunas situaciones concretas con el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, como que, para salir del estado de hadaz mayor, se bañaba con él de un mismo recipiente y extraían agua de él juntos. También explica que, cuando el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— quería tener intimidad con ella y ella se encontraba en su menstruación, le ordenaba cubrir la parte de su cuerpo comprendida entre el ombligo y la rodilla y mantenían relaciones íntimas sin practicar el coito. Y, cuando él estaba realizando su retiro espiritual en la mezquita, sacaba la cabeza de la mezquita hacia el cuarto de 'Aisha y ella se la lavaba hallándose en su menstruación.