La tela, túnica, chilaba o similar con que se cubre el musulmán debe llegar de largo hasta la pantorrilla. Pero no hay falta alguna si el musulmán la deja más larga hasta quedar entre la pantorrilla y los tobillos. Todo lo que baje de los tobillos será castigado con el Fuego. Y a quien arrastre su ropa con petulancia y por arrogancia ante los dones que Al-lah, Ensalzado y Exaltado sea, Él no lo mirará el Día del Juicio.