De la humildad del profeta –la paz y las bendiciones sean con él- es que mientras estaba en su casa acostumbraba a servir a su familia, ordeñaba las cabras, cosía sus sandalias, ayudaba en los quehaceres del hogar, ya que Aisha fue preguntada ¿Qué acostumbraba a hacer el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- en su casa: ella dijo: el acostumbraba a servir a su familia, eso era parte de los modales de los profetas y mensajeros –la paz sea con ellos- la humildad y buena disposición en sus obras y el alejarse del ocio y evitar ser presumido.