El Mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- nos informa en este hadiz de que quien da marcha atrás de lo que pretendía realizar por causa de un mal presagio habrá caído en una forma de idolatría (shirk). Cuando le preguntaron sus Compañeros sobre la obra de expiación que debía cumplir quien haya cometido esta gran falta, les indicó la pronunciación de esa generosa súplica que se incluye en el hadiz, cuyo tenor es dejar los asuntos en las manos de Al-láh y negar el poder de cualquiera que no sea Él.