El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, nos advierte de ocuparnos demasiado en los asuntos de esta vida mundanal y en la consecución de riqueza, a través del comercio, la industria o los bienes inmuebles, porque esto nos puede llevar a distraernos de los asuntos de la Otra vida, por la que hemos sido creados.