Este hadiz indica que es lícito levantar las manos en la súplica, y que uno de los motivos por los que esa súplica puede ser respondida es precisamente elevar las manos durante ella. Esto se debe a que de esta manera se exhibe la necesidad y se muestra humildad ante El Rico y Generoso. Además, hacerlo así es mostrarse optimista y esperanzado en que su Señor le ponga en las manos lo que le ha suplicado, ya que Al-lah, Alabado sea, por su Generosidad y Dadivosidad se avergüenza de dejar vacías las manos de Su siervo cuando las eleva hacia Él, pues Él es el Generoso y Dadivoso.