El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa sobre dos expresiones que la persona pronuncia sin dificultad en cualquier situación y que tendrán una enorme recompensa en la balanza, además de que nuestro Señor, el Clemente, ama: "subhanal-lahi-l 'athim" (glorificado sea Al-lah, el más grande), "subhanal-lahi wa bihamdihi" (glorificado y alabado sea Al-lah). Ambas atribuyen a Al-lah atributos de grandeza y perfección y Lo eximen de cualquier defecto.