Este hadiz indica de forma clara que la intención sincera es motivo para alcanzar las recompensas, quien tenga la intención de realizar el bien, se le recompensará por ello aunque no haya podido hacerlo. Un ejemplo de esto es que quien pida sinceramente a Al-lah el martirio por Él y por la gloria de Su religión, Al-lah lo elevará al grado de los mártires, aunque no haya podido hacer lo que los mártires hicieron, ni haya muerto durante la lucha por la causa de Al-lah.