El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que la creencia preislámica de que las enfermedades se transmiten por sí solas, sin el decreto de Al-lah, es falsa; así como el agüero («at-tiyara»), que consiste en un mal augurio asociado con algo que se ha oído o visto, como un pájaro, un animal, personas discapacitadas, números, días, etc. Y menciona «at-tiyara» porque era conocido en la época preislámica, y en su origen consistía en soltar un ave antes de emprender una acción, un viaje, un negocio o algo similar: si esta volaba hacia la derecha, era un buen presagio y la persona llevaba a cabo lo que pretendía; pero si volaba hacia la izquierda, era un mal presagio y la persona se abstenía de realizar lo que quería. Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que le complace el «fa'l», que consiste en alegrarse ante una buena palabra que se ha escuchado y hace que la persona que la oye tenga buenos pensamientos sobre su Señor.