Narró ‘Umar Ibn Al-Jattab, que Al-lah esté complacido de él, lo que le suele ocurrir a la gente en esta vida (con el dinero, la influencia y otros menesteres). Y luego dijo: ‘Hoy he visto al Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, encogerse de dolor a causa del hambre, sin encontrar ni tan siquiera unos simples dátiles con los que llenar su estómago’.