El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo que, aunque el hijo de Adam tuviera un valle repleto de oro, por su avaricia, seguiría queriendo tener dos. Este hijo de Adam seguirá persiguiendo los bienes materiales de la vida mundana (Dunia) hasta que muere y se llene su estómago con la tierra que cubre su tumba.