El profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- prohibió maldecir el viento; ya que es creado por Al-láh y sigue sus órdenes, entonces maldecirlo es igual que maldecir a Al-láh y rechazar Su Decreto, luego el profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- orientó a la gente para dirigirse al Creador pidiendo el bien del viento y refugiándose de su mal; y esto es una forma de adoración hacia Al-láh -Enaltecido sea- y es la situación de los monoteístas.