El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que Al-lah el Altísimo acepta el arrepentimiento de Sus siervos, por lo que, si el siervo peca durante el día y se arrepiente por la noche, Al-lah acepta su arrepentimiento; y si peca por la noche y se arrepiente por el día, Al-lah también lo acepta. Y extiende Su mano en señal de complacencia y aceptación del arrepentimiento, y deja la puerta de este abierta hasta que el sol salga por el oeste e indique así el final de esta vida. Y una vez que el sol salga por el oeste, la puerta del arrepentimiento se cerrará.