Los compañeros del Mensajero de Al-lah -Al-lah esté complacido con ellos- solían traer sus hijos al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- para que obtengan parte de su bendición y las bendiciones de sus súplicas por ellos. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dada su afabilidad y buenos modales, los solía recibir con lo que lo favoreció Al-lah, un rostro alegre y afectuoso. Un día, acudió a verlo Umm Qais, Al-lah este complacido con ella, con su bebé, que se alimentaba de leche y aún no había llegado a la edad de alimentarse de comida. Dada la misericordia del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-, sentó al bebé en su noble regazo, y el bebé orinó sobre la túnica del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- por lo cual pidió agua y humedeció la parte de la túnica mojada de orine, y no la lavó. Este veredicto solamente incluye eb bebé varon.