El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— ordena dejar las palabras y acciones que te generan dudas sobre si están prohibidas o no, o si son ilícitas o lícitas, por aquello de cuyo bien y licitud estás seguro, pues el corazón se tranquiliza en ello y se calma; mientras que aquello que provoca incertidumbre inquieta y perturba el corazón.