Por cada perspona que pedía paz para él, Al-láh le devolvía su alma al profeta para saludarle. Entonces al saludar al profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- Al-láh le devuelve su alma para devolverle el saludo. Es evidente que esta gracia es para los que están cerca de él, cerca de su tumba, y que digan: "La paz sea sobre ti oh profeta, su misericordia y sus bendiciones", pero es probable que sea general para todos, y Al-láh es Todopoderoso.