Este hadiz indica la gracia y el favor que poseen la expresión alegre del rostro en el momento del encuentro, así como el buen carácter, la buena convivencia y el buen trato con las demás personas, bien a través de buenas palabras o buenas acciones, siempre en la medida de las posibilidades de cada persona. Estas pautas de comportamiento son las que crean el amor y la buena convivencia entre los miembros de una sociedad.