El profeta –la paz y las bendiciones sean con él- expuso el ejemplo del generoso y caritativo y el ejemplo del tacaño, los describió como dos hombres que tiene cada uno de ellos un escudo que los cubre desde el pecho hasta la clavícula – el hueso que está encima del pecho- el caritativo cada vez que da caridad su escudo se va extendiendo hasta que le cubre sus pies y cubre sus huellas, mientras que el tacaño es alguien que tiene las manos amarradas cada vez que las sube para hacer bajar su escudo no puede hacerlo y este no baja más allá de su cuello.