Una mujer dijo al Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-:Los hombres te han hecho estar ocupado todo el tiempo,y por ello no encontramos el tiempo para reunirnos contigo y preguntarte sobre nuestra religión debido a que estás con ellos el resto del tiempo.Así pues concreta para nosotras un día para que nos encontremos contigo y nos enseñes los asuntos de nuestr a religión. Entonces,el Profeta- la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- reservó un día en el que reunirse,y así pues se juntaron las mujeres en el día acordado y vino a donde ellas y les enseñó de lo que Al-lah le había enseñado,de aquello que necesitaban saber.A continuación les dio las buena noticia de que no había ninguna de ellas que hubiera perdido a tres de sus hijos en la causa de Al-lah,varones o hembras,y fuera paciente con su pérdida,esperando la recompena de Al-lah sin que ellos fueran una precaución para ella del Fuego,a pesar de que sus faltas fueran como para ir al Fuego. Entonces una mujer dijo:"¿Y si se le mueren dos?¿Tiene la misma recompensa como si se le murieran tres?".El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean on él-: "Así también a quien se le mueran dos hijos,su recompensa será como a la que se le mueren tres".