Este hadiz reafirma el principio islámico de indulgencia con las personas más vulnerables, como es el caso del huérfano y la mujer. Se observa aquí que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ha exagerado en la atención que se debe prestar a los derechos de los huérfanos y las mujeres, porque carecen de protección ni tienen a quien recurrir en caso de necesidad. Por esto, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ha maldecido quien les arrebate sus derechos.