Dado que el viernes es una festividad para los musulmanes, el Legislador ha prohibido que se ayune voluntariamente en él, o se haga el rezo nocturno voluntario, siempre que no se haya ayunado un día junto con el viernes. Un día antes o después, para que esté incluido en el ayuno de varios días. De esto modo, se evita que la gente en general crea que es obligatorio que el viernes sea un día en el que hay que incrementar la adoración más que otros días.