Nos informa el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- de que quien llora por temor de Al-lah no ingresa en el Infierno, porque quien cumple con el temor de Al-lah es ejemplo de obediencia y alejamiento del pecado, hasta que regrese la leche a los pechos, y este símil es para expresar la idea de imposibilidad. Y no coexistieran sobre un mismo siervo el polvo que haya levantado durante la lucha por la causa de Al-lah y el humo del Infierno, como si fueran dos elementes opuestos sustancialmente, tan opuestos como esta vida mundanal y la Otra Vida.