Abdullah Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con ambos, informó que cuando se encontraba con el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en Mina, durante la Peregrinación de la Despedida (la última peregrinación del Mensajero de Al-lah), llegó en el lomo de una burra y encontró al Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dirigiendo la oración sin que hubiera un muro que les indicase la quibla. Se bajó de la burra, la mandó a pastar y se incorporó a la fila para rezar. Informó, que Al-lah esté complacido con él, que en ese tiempo ya había alcanzado la pubertad, es decir, la edad en que se debe censurar todo acto que invalide la oración de quienes estén rezando. Pero nadie censuró nada de lo que hizo, ni el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ni sus compañeros.