De la costumbre del profeta -la paz y las bendiciones sean con él- era recitar en el rezo del Fayr del día viernes la sura de la prosternación completa en el primer rakaat después de la sura de la apertura y recitar en el segundo rakaat después de la apertura la sura del hombre completa, como una forma de recordar todo lo que abarcan estas dos suras, los grandes acontecimientos que han pasado y pasarán en el día del juicio, como la creación de Adán, la mención de la resurrección y rendición de cuentas, así como otras situaciones del día del juicio entre otras.