Hudhaifa Ibn Al-Yamán, Al-lah esté complacido con él, realizó la oración voluntaria nocturna junto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, pero éste alargó el rezo. Leyó en una sola rakaa (postración) la sura de “La Vaca” [Corán 2], la siguiente de “Las Mujeres” y la sucesiva, la de “La familia de Imrán”. Su recitación de las aleyas era pausada, de modo que si recita una aleya cuyo tenor es la alabanza a Al-lah, alababa a Al-lah, y, si recitaba una aleya cuyo tenor es la súplica a Al-lah, Le suplicaba, y, si recitaba una aleya cuyo tenor es el refugio en Al-lah, se refugiaba en Él. Su oración era de una duración homogénea: su inclinación era muy parecida en duración al tiempo que estaba erguido, y su prosternación era similar a cuando estaba en inclinación.