Una mujer en el tiempo del profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se encontró su cabeza aplastada entre dos piedras, pero seguía en vida aún, le preguntaron sobre quien la haya hecho esto y comenzaron a mencionar ciertas personas que ellos pensaban que eran los culpables hasta que mencionaron el nombre de un judío, y ella les señaló con su cabeza que si. Así que le llevaron al judío a donde el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él y este judío reconoció lo que haya hecho por cierta cantidad de Plata. Debido a esto, el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ordenó aplastar la cabeza del judío entre dos piedras (Matarlo de la misma manera que mató a la mujer)