Una de las esposas del profeta –la paz y las bendiciones sean con él- se bañó porque estaba en impureza mayor, entonces el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- vino para hacer el wudu –o el gusul- con el agua que sobró de su esposa –Alah se complazca de ella- por lo que ella le avisó que estaba en impureza mayor, él le explico que el agua no se impurifica por eso ya que es pura y limpia.