Abu Dardá, Al-lah se complazca de él, informó que salieron de viaje en el mes de Ramadán, y había un calor intenso, hasta el punto que un hombre ponía sus manos sobre su cabeza por la intensidad del calor, ninguno ayunaba excepto el profeta, la paz y las bendiciones sean con él- y Abdullah Ibn Rawaha Al Ansari, Al-lah se complazca de él- soportaron el calor y ayunaron, esto demuestra la permisión de ayunar durante el viaje aunque hayan dificultades que no impliquen peligro de muerte.