El Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) le pidió a Abu Zayd al-Ansāri que se acercara a él. Cuando Abu Zayd hizo eso, el Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) le pidió que se pusiera la mano debajo de la camisa para masajear su espalda. Abu Zayd, (que Al-láh esté complacido con él) puso su mano debajo de la camisa del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) y le masajeó la espalda. Cuando comenzó a masajear, sus dedos tocaron accidentalmente el sello de la profecía. Se le preguntó cómo era el sello de la profecía y respondió que consistía en cabello entre los hombros del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él).