En este hadiz encontramos una prohibición absoluta y una grave maldición para quien marque los animales en la cara o les golpee en esa zona. Los doctos ulemas, Al-lah les cubra con su misericordia, lo califican como un gran pecado. Su justificación la encuentran en el hecho de que la cara es la parte visible, en la que se reúne toda la belleza, siendo sus partes sensibles y débiles. Por ello, si se golpea se puede afear la imagen del ser ya que es su parte más visible y la más sensible a cualquier golpe.