En este hadiz existe una gran advertencia para quienes ostentan autoridad sobre los musulmanes, sea grande o pequeña, y que aflijan daños sobre quienes gobiernan. Y eso a través del du’a (súplica) del Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-lah sea con él, de que Al-lah, Glorificado sea, recompensará a esos depositario de autoridad conforme a sus obras, es decir, si hicieron una mala acción les será dada una mala acción; y en caso de que hayan realizada una buena acción serán recompensados con una buena acción.