Este hadiz recoge que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- informa a Ubay, Al-lah este complacido con él, que Al-lah, Exaltado sea, le ordenó que le recitara la sura de Al-Bayyina (Corán, 98). Ubay -Al-lah esté complacido de él- se sorprendió y se preguntó ¿cómo es posible? Porque la tradición exige que el menos distinguido es quien debe recitar para el más distinguido y no al revés. Cuando a Ubay le aseguró el Mensajero de Al-la -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- que era cierto que Al-lah había mencionado su nombre, se puso a llorar de alegría y felicidad porque el Altísimo le había mencionado.