En el hadiz se recogen varios consejos de la bendita Sunnah. El musulmán ha de evitar la exageración en los elogios; ya que la vanidad y la soberbia son puertas por las que entra el Shaitán. Por tanto, la exageración en los elogios y alabanzas sobre una persona, provocan en él cierta soberbia. Lo razonable es la moderación en los elogios y alabanzas, y que encomienda los actos de las personas a Al-lah, Glorificado sea, ya que Él es el Único que sabe los secretos de todas las almas.